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viernes, 5 de septiembre de 2025

Carta comunicado del empresario de la plaza de Acho

 


Tito Fernández, empresario taurino de la plaza de toros de Acho y organizador de la Feria Taurina del Señor de los Milagros, en Lima, Perú, ha emitido un comunicado. En él expresa su profundo malestar por la calificación de Perú como destino vacacional por parte de un medio de comunicación.

El contenido íntegro del documento es el siguiente:

Han pasado casi 500 años desde la llegada de los españoles al Perú. Ese encuentro marcó nuestra historia: nos dejó un idioma que hoy compartimos, una religión que seguimos practicando y, sobre todo, un mestizaje que nos dio una cultura rica, diversa y llena de costumbres propias. Entre esas costumbres está la tauromaquia, que desde entonces ha echado raíces en nuestras comunidades y que hoy sigue viva, fértil y fuerte.


El toreo en el Perú no es uniforme. En el norte se vive de una manera, en el centro de otra, y en el sur con sus particularidades. Esa diversidad cultural nos enriquece y demuestra que la tauromaquia aquí no es un adorno importado, una manifestación cultural propia, autóctona, fruto de nuestra diversidad multicultural y del mestizaje que conforma nuestra nación desde hace medio milenio; manifestación y diversidad cultural que el Convenio de UNESCO de 2005 consagra y protege.



Por eso resultan tan injustas y ofensivas las palabras publicadas recientemente en el portal Mundotoro, donde se habla del Perú como un “país indigenista” o como “el tercer mundo del toreo”. Porque lo indígena en nuestro país no es un insulto: es raíz, identidad y orgullo. Lo verdaderamente ofensivo es cuando esa palabra se usa con sarcasmo, como si se tratara de una forma de ridiculizar lo nuestro y ponerlo en un plano menor.

No es la primera vez que algunos, desde la distancia, miran al Perú con desdén. Lo hacen como si nuestra tauromaquia fuese un entretenimiento pintoresco, un pasatiempo de provincias o un destino de vacaciones para toreros. Nada más lejos de la verdad. Aquí los festejos son el corazón de muchas comunidades, y el toro bravo tiene un peso social y cultural enorme. Las plazas se llenan, las fiestas se organizan con meses de anticipación y la afición responde con pasión, entrega y respeto.


Mientras en otros lugares el toreo pierde espacio, en el Perú sigue vivo. En nuestros pueblos se celebran más festejos cada año, y se construyen nuevas plazas porque la afición lo exige. Esa vitalidad contrasta con el discurso cansado y elitista de quienes quieren vernos como un lugar marginal.

No olvidemos, además, que desde esta tierra ha surgido una figura que hoy es referencia mundial en el toreo. Ese hecho por sí solo debería bastar para entender que el Perú no es un apéndice ni una excepción, sino una parte esencial del mapa taurino actual. Por todo ello, no podemos aceptar que se nos encasille en términos reduccionistas ni que se nos falte al respeto. El Perú es una nación taurina con identidad propia, con diversidad y con futuro. Esa es la verdad que vemos cada vez que un toro sale al ruedo en Cajamarca, en Chota, en Tacabamba, en Lima o en cualquiera de nuestras plazas.

A quienes quieran seguir menospreciándonos desde lejos, les respondemos con hechos: aquí la tauromaquia se vive, se respeta y se engrandece. Y lo seguirá haciendo, porque forma parte de lo que somos como pueblo.

Tito Fernández



Premio al mejor torero de la Feria del Señor de los Milagros, Lima - Perú

1947 - Luis Procuna

1948 - Rafael Santa Cruz

1949 - Antonio Bienvenida

1950 - Desierto

1951 - Rafael Ortega

1952 - Luis Miguel Dominguín

1953 - Desierto

1954 - César Girón

1955 - Paco Mendes

1956 - Desierto

1957 - Jaime Ostos

1958 - Desierto

1959 - Luis Segura

1960 - Curro Romero

1961 - Gregorio Sánchez

1962 - Antonio Ordóñez

1963 - Santiago Martín "El Viti"

1964 - Manuel Benítez "El Cordobés"

1965 - M. C. El Pireo

1966 - Desierto

1967 - Curro Girón

1968 - Paquirri

1969 - Ángel Teruel

1970 - Ángel Teruel

1971 - Miguel Márquez

1972 - José Luis Galloso

1973 - Rafael Puga

1974 - Francisco Ruiz Miguel

1975 - El Niño de la Capea

1976 - Palomo Linares

1977 - José Mari Manzanares

1978 - Juan Antonio Esplá

1979 - José Mari Manzanares

1980 - Desierto

1981 - Francisco Rivera "Paquirri"

1982 - Curro Vázquez

1983 - Paco Ojeda

1984 - Antonio José Galán

1985 - José Mari Manzanares

1986 - José Ortega Cano

1987 - El Niño de la Capea

1988 - José Mari Manzanares

1989 - Desierto

1990 - Víctor Mendes

1991 - Freddy Villafuerte

1992 - Pablo Salas

1993 - Desierto

1994 - Emilio Muñoz

1995 - Enrique Ponce

1996 - Vicente Barrera

1997 - Rafael Gastañeta

1998 - Julián López "El Juli"

1999 - Manuel Caballero

2000 - Enrique Ponce

2001 - Ignacio Garibay

2002 - César Jiménez

2003 - Sebastián Castella

2004 - Miguel Ángel Perera

2005 - Julián Lopez "El Juli"

2006 - Sebastián Castella

2007 - Desierto

2008 - Enrique Ponce

2009 - Miguel Ángel Perera

2010 - Desierto

2011 - Enrique Ponce

2012 - Daniel Luque

2013 - Desierto

2014 - Enrique Ponce

2015 - Andrés Roca Rey

2016 - Andrés Roca Rey

2017 - Andrés Roca Rey

2018 - Joaquín Galdós

2019 - Desierto

2020 - Feria suspendida

2021 - Feria suspendida

2022 - Andrés Roca Rey

2023 - Sebastián Castella

2024 - Sebastián Castella

jueves, 31 de octubre de 2024

Roberto Domínguez y su emotiva carta de despedida como apoderado de Roca Rey

 


Una etapa increíble, muchas emociones, muchos momentos duros, miedos y muchas metas y sueños que hemos conseguido juntos! Gracias por su dedicación y compromiso con Andrés Roca Rey (el torero)  y también con Andrés (la persona). 

Ahora, tomando las riendas de mi carrera con gratitud y determinación mirando hacia nuevos horizontes. Agradecido por el camino recorrido y listo para los desafíos que vienen.

El matador de toros Roberto Domínguez y hasta ahora el apoderado de Roca Rey ha decidido cortar cualquier vinculación profesional con el toreo, incluido el apoderamiento con Andrés Roca Rey. En una carta enviada a este medio, Roberto Domínguez recuerda su paso como comentarista en Vía Digital y como apoderado de Julián López ‘El Juli’, agradeciendo a todos aquellos, al público y a las empresas, sus referencias con él. 


Carta de Roberto Domínguez;


‘Gracias y adiós

Los toreros tenemos una forma muy particular de valorar el mundo que nos rodea cuando estamos en activo. No sabemos administrar bien el tiempo que dedicamos a los aduladores, consejeros y oportunistas que se acercan atraídos por el aroma del éxito. A veces nos damos cuenta tarde del poco tiempo que dedicamos a escuchar a quienes realmente nos dejarán huella.

Tengo que reconocer que he sido un privilegiado en este sentido porque, después de retirado, el toreo me ha dado la oportunidad de tener ese tiempo para valorar mejor lo que realmente merece la pena. Por eso creo que ha llegado el momento de agradecer lo mucho que me ha aportado este mundo taurino, a pesar de haber tenido fama de huirlo y vivirlo de una manera atípica.

Quedan muy lejos los años de infancia soñando con ser torero, las dos décadas como profesional saboreando los éxitos y aprendiendo de los fracasos, los cinco años detrás de los micrófonos de Vía Digital valorando lo que mis compañeros hacían en el ruedo, incluso los once años al lado de Julián López “El Juli” en época de maduración, dudas y triunfos. Mucho más reciente está el aprendizaje junto a Andrés Roca Rey, torero atípico, a quien agradezco que en un momento crucial de su carrera haya querido mi opinión a su lado.

Y yo, que siempre he sido crítico con las despedidas y con la
tentación de aprovechar el impulso del último tren, siento ahora la necesidad de cerrar de esta manera el capítulo taurino de mi vida.

Creo que ha llegado el momento de dar la razón a todas esas críticas y elogios que hablan de mi buena suerte. Una suerte que tiene nombre y apellidos, la de quienes me acompañaron en cada etapa. Mi tío Fernando Domínguez, profesor de vida y toreo; Fernando Fernández Román, a su lado aprendí otra manera de contar el espectáculo taurino que los profesionales no llegamos a ver cuando estamos en el ruedo; Julián López “El Juli”, porque siendo tan joven y con la batuta de mando del torero, puso en mí su confianza ciega, valorando cada uno de mis aciertos y aceptando mis errores; Andrés Roca Rey quien me ha enseñado una nueva manera de caminar por la vida y mandar en el toreo, con la ruleta rusa diaria de su entrega desnuda y desgarrada, sin importarle las circunstancias ni la condición del toro, imponiendo su ley. La ley que ahora impera en las nuevas generaciones de aficionados que vuelven a creer en el desprecio absoluto al riesgo, en el ídolo, en el héroe.

Quiero agradecer también a todos los empresarios taurinos con los que he tratado y que siempre me han respetado, entendiendo que mis exigencias y muchas veces intransigencias estaban motivadas única y exclusivamente por defender a quienes habían confiado en mí. A todos los ganaderos, que han comprendido que por encima de la amistad y de mis gustos personales, siempre ha prevalecido el toro que mejor podía contribuir al éxito del torero al que representaba en cada momento. A todas las cuadrillas y a todos mis compañeros cuya admiración se ha agrandado con el tiempo. Y sobre todo a los aficionados, que en todas estas facetas y durante tantos años, han sido el acercamiento diario al mejor recuerdo.


El 25 de julio del 2023, Andrés tuvo un dramático percance en Santander del que milagrosamente salió ileso, siendo junto con la cornada de Julián en la feria de abril del 2013, los peores momentos taurinos de mi vida. Cuando me acerqué a la barrera para preguntarle cómo se encontraba, con la mirada perdida me dijo: “No me explico por qué no me ha pasado nada”. Hoy recupero las palabras que le dije entonces. “Tú siempre vas a tener suerte porque te la mereces”. Un documento inédito que recoge la película “Tardes de soledad” de Albert Serra. Documental que, gracias a Andrés, ha vuelto a despertar el interés de la intelectualidad por la tauromaquia, pasando del debate tópico a una reflexión mucha más profunda.

Por detalles como éste, deseo que los aficionados y la crítica comprendan la importancia y responsabilidad que tiene Andrés y sepan reconocerle como bastión absoluto de la tauromaquia mundial y enlace fundamental con las nuevas generaciones de aficionados.

Roberto Domínguez’