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miércoles, 25 de marzo de 2020

La Virgen, La Macarena sevillana vestida de luto







REFRÁN TAURINO.

Hay cosas que nadie sabe como van a ser, el toro, el melón y la mujer.

HISTORIA DE UNA FOTOGRAFÍA.

La Virgen, La Macarena sevillana vestida de luto, no podía pasar inadvertida para su creciente masa
de devotos. La noticia dio pronto la vuelta al barrio de la feria, al entorno de La Macarena y a Sevilla entera, Joselito El Gallo había muerto. En aquella época, hablo de hace un siglo, no era común la posesión de una cámara fotográfica para uso doméstico. Uno de los que si la poseían era el presidente de la Hermandad Macarena, Don Enrique García Oviedo, que regentaba un negocio de aceitunas en la mismísima Resolana, los García Oviedo eran de sobra conocidos en La Sevilla de la época.
García Oviedo fotografió a La Macarena vestida de luto y le entregó una copia a su buen amigo Rafael Gómez Ortega ( El Gallo o Divino Calvo ) copia de la fotografía, que el hermano del menor de Los Gallos conservó siempre entre los cachivaches de su casa. Fue enmarcada entre damascos y molduras de oro. Pero aquella imagen reflejaba una de las amarguras más íntimas de Rafael, que llevaba sin hablarse con su hermano Joselito un año cuando le estremeció la tragedia de Talavera.
La historia del distanciamiento era conocida en Sevilla. El Divino
Calvo se había cortado la coleta, que seguía siendo el sacramento símbolo de la profesión en la intimidad familiar, el día 24 de Octubre del año 1918. El tijeretazo se lo pegó su madre La Seña Gabriela Ortega, que entregó la trenza a Joselito. Este le había organizado una temporada de despedida a su hermano poniéndole una condición:
Que no volviera a vestirse de luces, que él lo pasaba muy mal. Pero Rafael rompió su promesa y volvió a los ruedos al año siguiente, dejando aquella retirada, sus pactos y hasta los buenos oficios de Joselito en papel mojado. José nunca le perdonó y no volvieron a torear juntos. Rafael jamás se perdonó el no poder besar a su hermano antes de morir. Hoy día en el gran Mausoleo yacen los restos de José, Rafael, su cuñado Ignacio Sanchez Mejias y la fotografía de La Macarena, en el cementerio De San Fernando de Sevilla, en el mismo Mausoleo que estuvo escondida la imagen de La Macarena durante la Guerra Civil española, gracias al sacristán de la parroquia se salvó la imagen de ser devorada por las llamas.


LA CASTA DE MANOLETE.

Cuando Manuel Rodríguez Sánchez ( Manolete ) recibió en Murcia el puntazo que le dejó en la cara
la señal para siempre, fue visitado en la enfermería donde era curado por el eminente Doctor Sánchez Parra, por el representante de la empresa, Don Antonio Saura. Como este sabía que Camará le había indicado a Manolete darle las afueras al toro causante de la cogida, le preguntó:
Manolo ¿ No habrá ocurrido esto por no haberle hecho caso a Camará ? Manolo contestó:
El toro me había avisado dos veces, paro yo tenía que estarme quieto, yo tenía que estar ahí. Inconvenientes de llamarme Manolete. Y apuntó, quería hacer una gran faena, pues en Murcia nunca he tenido suerte de cuajar un toro. Así pensaba el Monstruo, esa era su máxima ¿Es que estos no han pagado ?

domingo, 26 de enero de 2020

TOREROS PERUANOS EN EL RECUERDO: MATADOR ALEJANDRO MONTANI "EL SOL DEL PERÚ"





TOREROS PERUANOS EN EL RECUERDO: MATADOR ALEJANDRO MONTANI "EL SOL DEL PERÚ"

Alejandro Montani Scotto nació en Lima el 2 de mayo de 1921.

Se inició toreando becerras siendo un niño y formó parte de una cuadrilla de niños toreros, donde
también participaba, el en ese entonces becerrista, Adolfo Rojas "El Nene". Fue considerado "Niño prodigio". La afición peruana le puso el cariñoso seudónimo de "La Muleta de Lima". Dos años después se embarca rumbo a España donde el padre de los Bienvenida, Manuel Mejías Rapela "Bienvenida", también conocido con el remoquete de "El Papa Negro", forma la pareja de becerristas con su hijo Antonio Bienvenida y Alejandro Montani, debutando como becerrista en un festejo de promoción en Zamora. Retornando años después al Perú continuando su campaña de novillero.

Su larga trayectoria como matador de toros la inició a los dieciséis años cuando recibió su primera alternativa en Arequipa (Perú) el 29 de mayo de 1938. Al año siguiente, en 1939, el 26 de marzo, se anunciaba la alternativa en la plaza de Acho teniendo como padrino a Cayetano Ordóñez "El Niño de la Palma" y de testigo a Pedro Ramírez "Torerito de Málaga" con toros de La Viña. cortando dos orejas aquella tarde.

Viaja a México donde inicia una gran amistad con el diestro mexicano Carlos Arruza. Renuncia a la alternativa para continuar presentándose durante cuatro años como novillero alternando con todas las figuras del momento, entre ellos Luis Miguel Dominguín, Pepín Martín Vásquez y Agustin Parra "Parrita". Se estrenó como novillero en Madrid el 26 de septiembre de 1943. Alternó con Martín Bilbao y Rafael Perea “El Boni”. El novillo de su debut se llamó “Pausado” de María Sánchez.

Andrés Gago a quien Montani había conocido en Lima tomó a su cargo el apoderamiento llevándolo a la consagración como matador de toros y fue la carta definitiva que les abrió las puertas de las mejores plazas de toros del mundo.


En 1944 volvió nuevamente a España y en la plaza Monumental de Barcelona, un 15 de agosto se doctoraba nuevamente. Su padrino fue Francisco Vega de los Reyes "Gitanillo de Triana" que le cedió al toro "Treinta y Tres" de la divisa de Domingo Ortega en presencia del mexicano Carlos Arruza, confirmando su alternativa como matador de toros el 20 de setiembre del mismo año en Madrid de manos de Pepe Bienvenida y Carlos Arruza de testigo con toros de Alipio Pérez Tabernero. Terminando la temporada con 25 novilladas y 15 corridas de toros. En España le llamaron siempre "El Sol del Perú" por el brillo particular que iluminaba cada una de sus actuaciones, por lo que el maestro Miranda compuso en su honor el pasodoble "El Niño de Vista Alegre".

Continúa su trayectoria triunfal, integrando en la plaza de toros de Acho de Lima, en 1946, con Manuel Rodríguez "Manolete" y Domingo Ortega el cartel inaugural de la Feria del Señor de los Milagros. Prosiguiendo sus éxitos en Colombia, México, Francia y España donde torea con Arruza al lado de Manuel Rodríguez "Manolete", Domingo Ortega, Juan Belmonte, Luis Gómez "El Estudiante", Pepe Luiz vásquez, "Gitanillo de Triana", Miguel Espinoza "Armillita" y Luis Procuna, entre otros. En 1948 corta cuatro orejas y dos rabos alternando con Procuna y Arruza quien guardó especial admiración por Montani que llegó incluso a apadrinar al mayor de sus hijos.

Confirmó su alternativa en México el 16 de noviembre de 1947 de manos de Jesús Solórzano, teniendo como testigo a Gregorio García con toros de Carlos Cuevas. El toro de la confirmación se llamó "Espejito".

Montani vuelve a Lima presentándose con Raúl Ochoa "Rovira" y Luis Miguel Dominguín durante la temporada inaugural de la Plaza de Toros Monumental de Chacra Ríos y permanece en los ruedos hasta 1953. Una vez retirado, volvió a torear por última vez durante el Festival de Recuerdo con el que se conmemoró el bicentenario de la plaza de toros de Acho, presentándose aquella tarde Conchita Cintrón quien partió plaza a caballo, y con Luis Miguel Dominguín, "Armillita", "Gitanillo de Triana", Arruza, Joaquín Rodríguez "Cagancho", Procuna", Silverio Pérez y Lorenzo Garza.

Posee como recuerdo de la afición peruana una placa en su homenaje en la plaza de toros de Acho.
Retirado de los ruedos continúo ligado al mundo de los toros en el que incursionó con éxito como empresario.

El "Sol del Perú" como se le conocía en el mundo del toro se ocultó para siempre en el horizonte limeño el 30 de noviembre del 2004, falleciendo a la edad de 82 años.

Montani fue un matador de toros de máxima importancia para el Perú. Sin embargo sus grandes éxitos y mayores reconocimientos los logró fuera de su país natal. Fue considerado un torero hondo, puro. Su capote y muleta fueron modelo de buen toreo. Se le recuerda como un gran estoqueador.

Fuente; Carlos Castillo Alejos